El defoliado del bonsái

El desfoliado mediante la cual permite ramificar el bonsái. Cuando se desfolia el árbol, este se defiende debido al estrés que le genera y hace que salgan hojas más pequeñas. Existen varias clases de desfoliado, uno es el desfoliado total y el otro es el desfoliado parcial.

Desfoliado parcial

Esta es la técnica mediante la cual se distribuye la fuerza en el árbol, por ejemplo en la especie ficus taille, que está en plena formación, si la primera rama es más fina que la segunda rama, es una situación que no puede ser, tiene que ser al contrario, ya que las ramas deben ir de mayor calibre a menor calibre.

Entonces una de las técnicas que se puede realizar como desfoliado parcial, es desfoliar toda la segunda rama del árbol, para retener un poquito la fuerza, y se le distribuye a la primera rama. Mediante esta técnica se consigue que la primera rama siga creciendo. Mientras se hace el pinzado y se mantiene controlada la segunda rama. Lo cual provoca, que la primera rama se engorde más y llegue al calibre necesario. Cuando esto suceda se debe aplicar la técnica de pinzado por igual en todo el árbol.

Otro tipo de desfoliado parcial se puede realizar cortando la hoja por el peciolo, alternativamente hojas grandes o hojas que aparecen en la base de un brote. El desfoliado parcial se realiza para que entre luz, claridad y para que los brotes desarrollen. Otra técnica de desfoliado parcial, es doblando la hoja por la mitad y cortándola en bise, de esa manera se consigue de que la hoja sea más chiquita. Es recomendable, porque sigue haciendo la fotosíntesis y no le genera mucho estrés a la planta.

Cuando se haga es desfoliado es importante tener en cuenta, que debe quitarse la yema a picar, porque si no se quita el árbol va a seguir brotando, pero no como se desea. Si se corta la yema va a crecer una ramita nueva, con lo cual se consigue la ramificación y se le da prioridad a los brotes nuevos.

Desfoliado total

El desfoliado total consiste en quitarle todas las hojas al bonsái. Es importante tener en cuenta que esta técnica es muy estresante para el árbol, por lo que todos los años no se debe desfoliar el árbol, por cuanto esto lo debilita y es posible que se muera. El árbol hay que desfoliarlo en primer lugar cuando se encuentre en un 110% de salud, es decir, que el estado de salud debe ser óptimo, fuerte, en pleno periodo de vegetación. Por ejemplo en octubre o diciembre no debe realizarse, se puede hacer en mayo o junio cuando el árbol este fuerte. El bonsái debe desfoliarse porque se necesita ramificar y está muy sano.

Los arboles caducos no necesitan ser desfoliados, ya que ellos se desfolian solos, cuando llega finales de otoño y a principios de invierno, tiran todas sus hojas y cuando llega la primavera vuelven a brotar. Sin embargo, hay casos excepcionales como un olmo que se requiere ramificar y se encuentra sano, entonces amerita una defoliación.

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