Trasplantar un bonsái

El trasplante es un cuidado que debe tener todo bonsái, ya que es vital para todas aquellas plantas que viven en un espacio limitado como una maceta. Las raíces de los bonsáis crecen para encontrar agua y nutrientes dentro de la tierra, con el fin de subsistir. Muchas veces estas raíces crecen tanto que llegan a ocupar la totalidad del espacio de la maceta, dificultando la absorción de nutrientes y agua, lo cual puede ocasionar la muerte del árbol.
Asimismo, la tierra que está dentro de la maceta se va desgastando y no le aporta los nutrientes necesarios al bonsái. Esto se puede evidenciar cuando se realiza el riego, ya que el agua no penetra la tierra con facilidad. Si sacamos el árbol de la maceta se puede ver que las raíces forman un ovillo muy enredado y espeso, es en ese momento donde se debe realizar el trasplante.

Cuándo debe realizarse el trasplante de un bonsái

El trasplante de un bonsái generalmente se realiza durante el final del invierno y el inicio de la primavera, es decir, cuando el árbol comienza a despertar. Si se hace el trasplante durante este periodo se puede recuperar de forma rápida del sistema radicular, ya que se encuentra en crecimiento de las raíces y no tienen que alimentar a un árbol repleto de follaje.

Frecuencia para realizar el trasplante de un bonsái

La frecuencia con la que se debe realizar el trasplante de un bonsái, dependerá del tamaño de la maceta, de la especie del árbol y de otros factores. Los árboles jóvenes o especies de rápido crecimiento deben ser trasplantados cada dos años. Las especies de árboles ancianos pueden ser trasplantadas cada tres a cinco años. La frecuencia de trasplante de acuerdo al tipo de especie de cada bonsái, se menciona a continuación:
• Las especies coníferas requieren ser trasplantadas dentro de 3 a 5 años.
• Los árboles caducifolios se trasplantan con una frecuencia de 2 a 4 años.
• Los bonsáis ubicados en el interior se trasplantan cada 2 a 3 años.
• Los árboles frutales se recomienda trasplantarlos cada año a dos años.
No obstante, el proceso de trasplante no puede ser una rutina, se debe comprobar el estado de cada uno de los árboles cuando finalice el invierno o empiece la primavera, para ello debe sacarlo de la maceta. Si observa que las raíces se enrollan de forma abundante alrededor de la macera, quiere decir que necesita un trasplante. Pero si por el contrario las raíces se encuentran en el interior de la tierra y no son visibles se debe esperar y verificar luego de un año.

Cómo se realiza el trasplante de un bonsái

Para realizar el trasplante de un bonsái se deben seguir una serie de pasos, los cuales se describen a continuación:

Preparación del sustrato

Para realizar el trasplante, en primer lugar se debe preparar el sustrato. En el caso de que se compre una mezcla lista se debe sacar la parte a utilizar y colocarla en un tiesto plástico, con fin de tenerla a la mano. En caso de que sea un sustrato preparado se debe mezclar en un envase plástico. También, es necesario tener una pequeña pala para sacar el sustrato cuando se requiera.

Maceta para el trasplante

Cuando se va a realizar el trasplante se debe tener lista la nueva maceta donde se ubicará el bonsái, para ello en primer lugar se debe lavar la maceta con agua para quitar cualquier suciedad como el polvo, luego se colocan las rejillas sobre los agujeros de drenajes y se fijan. También, es necesario dejar listo el alambre que servirá para fijar el bonsái a la maceta, esto permite que el árbol se mantenga erguido.

Cortar los alambres de sujeción del bonsái

Para poder sacar el bonsái de la maceta es necesario buscar los alambres que sujetan al mismo y los cuales fueron puestos en el trasplante anterior. Una vez localizados estos alambres se deben cortar con la finalidad de poder sacar el bonsái con sus raíces de la maceta.

Desenredo de raíces

Luego de que has sacado el bonsái de la maceta se debe empezar con el proceso de desenredado de las raíces, para ello debes utilizar algunas herramientas como palillos de bambú afilados. Las raíces deben ser peinadas en dirección del tronco hacia afuera. Asimismo, debes eliminar todo el sustrato que tienen las raíces.

Podado de raíces

Luego de desenredadas las raíces, se deben equilibrar podando las más gruesas y las menos finas. También, se puede aprovechar y eliminar las raíces muertas o dañadas e igualmente corregir la dirección de las raíces mal orientadas. Para este procedimiento se requiere utilizar una podadora cóncava con el fin de que las heridas producidas por los cortes cicatricen de forma correcta. Las raíces que se debe eliminar son las que creces del fondo hacia abajo, dejando las que crecen hacia los laterales. Es importante, evitar que las raíces se sequen con el contacto con el aire, es por ello que se aconseja pulverizarlas con agua.

Ubicación del bonsái dentro de la maceta

Con la maceta preparada y el bonsái listo para ser trasplantado, se procede a ubicarlo dentro del tiesto. La posición del bonsái dependerá del estilo que deseas darle al nebari, el cual es generalmente al centro, no obstante, se puede ubicar a un costado.

Sujetar el bonsái

Al lograr la posición correcta del bonsái dentro de la maceta, se debe fijar con alambres, para ello debes ubicar la raíz más gruesa para anclar el bonsái. Se recomienda colocar entre dos a tres alambres, con el fin de sujetar muy bien el bonsái.

Colocar el sustrato

Una vez anclado el bonsái a la maceta se debe proceder a poner pequeñas cantidades de sustrato, para ello, puedes utilizar una pala pequeña o con la mano, tomar puñados del mismo. Luego se debe presionar con un palillo fino el sustrato, con el fin de sacar las bolsas de aire y asegurándose de que queden rellenos todos los huecos de las raíces. Luego de que la maceta este llena con el sustrato debes regarlo con abundante agua, hasta que por los agujeros de la maceta empiece a drenar el agua.